Imagina un mundo en el que nada se desperdicia. Todo está diseñado y pensado para durar. Por regla general, tu abrigo de invierno está hecho de botellas de plástico recicladas en lugar de poliéster virgen. En realidad, no lo compras, sino que lo alquilas o lo adquieres de segunda mano. Si se estropea, será más fácil o más económico repararlo que comprar uno nuevo. Y cuando ya no se pueda usar más, se convertirá en materia prima para otra cosa: una almohada, una silla o la cama de tu animal. Esa es la ambición de una economía circular. Pero, ¿qué tan cerca estamos de ser circulares? ¿Qué debemos hacer ahora para lograrlo? ¿Y cómo nos aseguramos de que nuestras soluciones circulares sean también sostenibles?
En nuestras historias en audio exploramos cómo investigadores de la Universidad de Utrecht abordan cuestiones sociales y trabajan por un mundo mejor.