Dice el joven trovador cubano Rey Montalvo que “la trova es un modo nuevo de ver la canción, la canción como obra de arte, como devolución sublime de lo que el autor descubre de su realidad; o por lo menos el intento de innovar en la música y en la poesía (...)”, esta última, que al decir de Yenys Laura Prieto, “(…)ha contado la historia del hombre desde sus propios orígenes. Está entre nosotros, incluso antes de que pudiéramos nombrarla. Existe como respuesta a la finitud de lo humano, a nuestra propia vulnerabilidad como especie. En el despertar de la humanidad, la poesía nos sirvió de vínculo con el mundo místico, nos acompañó en la domesticación de la naturaleza y fuimos poniendo sobre ella la incertidumbre que emanaba de ese proceso exploratorio”.