Libreto Día Mundial de la Bondad – 13 de noviembre y subsiguientes
Quizás si pudiera verte
con mis ojos amorosos,
alegres y bondadosos,
se podría demostrar
que el quererte me produce
alegría y esperanza
con muchísima bondad.
Quizás si al hablar de vida
en abundancia y bondad
podría quererte tanto
con mi pasión por demás,
y verte con mucho gusto
rodeada de tu bondad.
Lucy Quaglia – Saint Marys, Canadá
Se puede evaluar a alguien
por su infinita bondad,
y su empatía y solidaridad
no solo por la cantidad,
de actos bondadosos
también por su calidad,
en síntesis, que es tan solo
amor con honradez y humildad.
Hermes Varillas Labrador
#FormandoCiudadanía & #ElArcoIrisDeLosNiños
Debería estar este día siempre,
no solamente dedicarle un número y fecha,
la bondad tendría de estar al corriente
cada día de nuestra vida,
pero falla mucho últimamente,
la bondad se ha quedado parada,
y campa la maldad a sus anchas.
Que tengamos siempre a bondad presente,
nunca olvidemos que tenemos un corazón
que late y que la bondad prefiere.
MARÍA Isis – Cataluña, España
Lo que tú tienes - Marcela Barrientos
Yo soy luz de los enseres
y me alaban las mujeres
que encuentro por las esquinas;
son variadas las vecinas
son obreras, campesinas,
son cansadas peregrinas
que ha cortado un picaflor:
No me quedan sus bocinas
porque alcanzo ser mejor.
Solo propongo certeza
para arrancar su belleza;
la pena de sus cortinas
y en las selvas matutinas
repetí los nombres de ellas:
No fueron esas ni aquellas
me lo han dicho las doncellas
y al penar descargo el llanto
que sin saber que he vivido
me desplazo en el olvido
aunque en ellas pene tanto.
Samuel Dixon -- Nicaragua
El ser humano en su existencia
vive su cotidianidad y rutina,
en un péndulo entre oro y ruina
entre la maldad y la excelencia,
más no necesita de la ciencia
para hallar sentido a la verdad,
sin más rodeos ni complejidad
el amor es el tesoro y panacea,
mandato del maestro de Galilea
lo resume el valor de la bondad.
Lo resume el valor de la bondad
no hay acto de bondad sin amor,
lo demostró nuestro redentor
el perdón a toda la humanidad,
lo coloca para la posteridad
como el hombre más bueno,
nada fácil ir con pulso sereno
a dar la vida por tu hermano,
al menos con tenderle la mano
le haces honor al Nazareno.
“Décimas a la bondad”
- Hermes Varillas Labrador
#FormandoCiudadanía & #ElArcoIrisDeLosNiños
Tengo mis razones - Fabio Borhórquez
TIERRA MÍA
Tierra mía,
villa amada,
incubadora de recuerdos arraigados
y
en ocasiones eclosión de volátiles ilusiones,
que se encumbran para alejarse luego
arrastradas por el céfiro viajero,
que acaricia a la abrupta cordillera
antes de perderse en la distancia,
con un guiño de despedida
y
una inolvidable sonrisa zalamera.
En su regazo todo se vuelve cotidiano,
pero en la separación,
solamente con escuchar su nombre...
por dentro se nos forma un remolino
y
los sentimientos se revelan
amamantando a la nostalgia,
haciéndonos evocar la vida entera.
Después de sumados años de ausencia
soñando con volver a recorrer
la serpenteada senda conductora,
que poco
a
poco nos acerca al pueblo
nidal de juveniles evocaciones,
ingeniosas travesuras
y
porqué no...
ciertos inverecundos amoríos;
la felicidad se apodera de nosotros
y
empieza a escapársenos por los poros,
hasta convertirnos en jocundos personajes,
quienes a pesar de estar jibados por los años
y
algunas reumáticas rengueras...
nos atrevemos a insistir
en las selectivas necedades quinceañeras,
sin que nos sonroje hacer las veces de payasos,
siempre
y
cuando
podamos convertir en realidad nuestras presuras
y
quimeras;
eso lo viví dichoso
en el esporádico retorno a mi terruño
y
a pesar de ser una visita pasajera...
similar a las realizadas por el viento aventurero
que llega,
recorre los rincones
y
callejas
y
borrando las huellas de los viejos andurriales,
raudo se escapa en su etérea calesa,
al no necesitar la ayuda de un cochero;
pero al intentar despedirme sin demora de mi villa,
para retomar las labores cotidianas,
habiendo repasado del ayer las cosas bellas...
me encuentro
con que al sentir el calor de mis paisanos
y
las evocaciones en vez de borrarlas...
por el contrario se aumentaron,
gracias al buen trato
y
amistad,
por parte de las autoridades
y
aquellos moradores de la comarca;
sin olvidar
cierto embriagante cariño lisonjero,
que me hizo sentir de nuevo en casa.
Para poder celebrar completamente
y
sentirme nadando
en el alabastrino remanso juvenil,
aún me falta
reunirme con los abuelos del ahora,
los mismos que antes fueron
los traviesos compañeros de gallada,
para armar una memorable gazapera
de las que perduran
y
nunca pasan,
como esas mojigangas estudiantiles,
cuando a nadie dejábamos dormir
y
ahora que nevosas se hayan nuestras sienes,
con mis viejos cachazudos
y
el resto de familia...
en el retirado villorrio las quiero repetir.
Gerardo Carrascal Santiago
Bogotá. Colombia
XI-9-2018
Derechos reservados.