La batalla no es primero por tu pecado.
La batalla es por tu identidad.
Porque cuando no sabes quién eres, aceptas cualquier etiqueta.
Vivimos en una generación etiquetada por opiniones, tendencias y comparaciones… pero no por la voz de Dios.
Hoy en este episodio escucharás que el enemigo solo desea robarte tu identidad, porque el sabe que una persona sin identidad puede ser persuadida rápidamente.
La iglesia no puede quedarse dormida nosotros tenemos que decirle al mundo del amor del Padre.
¿Estás viviendo desde tu identidad… o desde tu entorno?
“Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por mí.” – Juan 14:6