Los siguientes capítulos explican los siete principios del sincrodestino e incluyen ejercicios que
fortalecerán tu comprensión. Estos siete principios son formas de pensar las características de la
inteligencia no circunscrita, así como de relacionarlas con tu vida. Cada principio ofrece una lección
nueva, una manera novedosa de relacionarte que te acerca al espíritu con sus posibilidades infinitas.
A continuación está el programa para alcanzar el sincrodestino, una forma específica de
utilizar todos los elementos que hemos visto hasta ahora:
1. Comienza cada día en un lugar tranquilo, donde no seas molestado. Reúne símbolos de
tus arquetipos y colócalos frente a ti.
2. Medita durante veinte minutos y utiliza el mantra «so-hum». Esto expande tu conciencia y
te pone en un estado de ánimo receptivo.
3. Inmediatamente después de la meditación, cuando abras los ojos, observa los símbolos de
tus arquetipos y hazles una invitación o invoca a las energías arquetípicas para que se
expresen a través de ti. Di: «Les pido que se vuelvan parte de mí y actúen a través de mí.
Guíen mi vida».
4. Lee el principio del sincrodestino que corresponde a este día. Hay siete principios del
sincrodestino y siete días en la semana. El día que empieces, lee el primer principio. No
tienes que comprender todos los conceptos contenidos en ese principio. Sólo léelo. En el
segundo día, continúa con el segundo principio; en el tercero, con el tercero, etcétera. Te
recomiendo que no saltes para atrás y para adelante. El octavo día regresa al primer
principio y comienza la serie otra vez.
Cada principio tiene un sutra que condensa sus enseñanzas. Comprende a fondo el
significado del sutra. Realiza los ejercicios que le corresponden, hasta que se hayan convertido en
parte de tu realidad. Después de varias semanas, lograrás obtener los beneficios del capítulo entero
con sólo leer el sutra. Lo ideal es que sigas este programa diariamente y que cada día, cada semana
y cada mes te acerque a cumplir el destino de tu vida.
Estos primeros cuatro pasos no deben tomar más de veinte o treinta minutos. Repite el
procedimiento en la noche. Durante el resto del día no tienes que hacer nada especial. Sólo vive tu
vida normalmente. La meditación matutina dirige tu intención durante el día aun cuando no pienses
en ello. Al leer el principio, creas esa intención y permites que la inteligencia no circunscrita sincronice
los millones de acontecimientos individuales que deben ocurrir para que se cumpla. Eso es todo lo
que tienes que hacer.
Aunque la intención trabaja por sí misma por medio de la sincronicidad, organizada a su vez
por la inteligencia no circunscrita, la sincronicidad puede bloquearse a causa del ego. ¿Cómo
podemos saber cuando el ego se interpone en el camino de nuestros sueños? Hay muchas pistas,
pero la más importante es la ansiedad. Sentimos ansiedad cuando nuestro ser o espíritu está
eclipsado por la propia imagen o por el ego. Nuestro ser auténtico, esencial, no siente estrés ni ansie-
dad. Una persona centrada no siente estrés ni ansiedad. Estos sentimientos son señal de que tu
conexión íntima con la entidad no circunscrita está bloqueada. Esto le ocurre con frecuencia a la
mayoría. La manera de superar este obstáculo y recuperar la dirección perdida a causa del estrés o
ansiedad es con un proceso al que llamo heliotropismo.
El heliotropismo es el mecanismo natural que permite a las plantas crecer en dirección a la
luz. Por extensión, creo que tus pensamientos e intenciones son el equivalente de esa luz, y que el
mundo crece en la dirección que hará que esas intenciones se cumplan. Utiliza las «Afirmaciones
sutra» que están al final de cada uno de los siguientes siete capítulos, siempre que sientas estrés o
ansiedad o que te alejes de tu centro durante el día.