La presión social, nuestras expectativas, vulnerabilidades y sensibilidad, nos llevan a ocultar quiénes somos y qué sentimos.
Preferimos no exponernos y optar por una solución simple y práctica, aunque tenga un efecto devastador a largo plazo.
¿Sos consciente de que cada vez que simulas, te estás impidiendo la posibilidad de crecer?