Martner sitúa a Salvador Allende en sus desafíos reales
como conductor político, alejándose del mito y de las
descalificaciones interesadas.
Su texto recorre la construcción de su proyecto de
nacionalizaciones, socializaciones y redistribuciones económicas en democracia y de una coalición amplia para sostenerlo, así como también la magnitud y persistencia de la intervención norteamericana en su contra para impedir que llegara al gobierno y luego derrocarlo, la resistencia radical de los sectores oligárquicos y de la derecha tradicional a los cambios estructurales que promovía, y la opción de Frei y de la DC conservadora de sumarse a hacer fracasar su proyecto y
provocar su caída mediante un golpe de Estado militar con apoyo civil.