Una iglesia que practica la humildad como reflejo de su nueva vida en Cristo, será una congregación interesada por el bien, los asuntos, la familia, el bienestar, la santidad y el gozo de cada uno de los miembros. Andando «como es digno de la vocación… con toda humildad y mansedumbre» (Ef. 4:1-2), será un cuerpo […]