El plan de Dios para la mujer es que esté abierta a Él, al amor, a la vida, a la fecundidad, a la santidad; que esté llena de gratitud, de gozo, de docilidad al Espíritu, consciente de lo que pasa en el mundo.
Debemos ser como Elías y Juan Bautista quienes permanecieron fieles porque en esta época muchos le dan la espalda a Dios y traicionan la fe por conveniencia, por miedo o por un silencio cómplice.
Mi vida no la define qué hago, dónde produzco dinero, para quién trabajo; mi verdadera identidad está en: de dónde vengo, quiénes son mis amigos, qué personas son importantes en mi vida.
La manera de avanzar hacia el Reino de Dios es acogiendo el llamado al arrepentimiento. Cuidado con los pecados ocultos porque nos es más difícil reconocerlos y en consecuencia arrepentirnos de ellos.
FIESTA DE NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE Dale permiso a tu corazón para sentir la alegría de que no eres huérfano, de que hay alguien que acompaña tu camino, que bendice y que sabe entender lo que tú no entiendes.