DOMINGO II DE PASCUA “DE LA MISERICORDIA” La verdadera misericordia da más de una oportunidad, trata de entender y acercarse al lenguaje del otro y proclama con claridad la verdad.
Salgamos de esta Octava de Pascua renovados en nuestra fe, capaces de expandir esta Buena Noticia a todas las naciones, al universo y a toda la creación.
Dejamos manifestar a Cristo resucitado en nuestra vida primero como extraño, luego lo hacemos compañero, después maestro que regaña y corrige y finalmente como amigo.
No somos verdaderos evangelizadores si no tenemos un encuentro personal con Cristo, si no existe la conciencia de la Buena Noticia y si no avanzamos con prisa hacia el necesitado.
SOLEMNIDAD DE LA PASCUA La Resurrección de Cristo nos obliga a mirar hacia adelante, hacia arriba para encontrar a Aquel que está por encima de todos y a mirar hacia dentro de nuestros corazones.