Samsung registra un éxito histórico con el lanzamiento de sus nuevos smartphones plegables, superando todos sus antiguos récords de pedidos anticipados en Corea del Sur y en Francia. El modelo Galaxy Z Fold8, que propone un formato de pantalla innovador, se impone como el motor principal de este crecimiento pese a un aumento de precios justificado por el coste de los componentes. En el plano técnico, la gama integra procesadores de vanguardia y una protección IP48, al tiempo que introduce una estructura interna reforzada en titanio. Aunque la firma domina actualmente el sector, debe hacer frente a una competencia internacional cada vez más agresiva por parte de Huawei y de Apple. Estos resultados récord se inscriben, por tanto, en un mercado en plena mutación en el que Samsung intenta consolidar su posición de líder tecnológico.