Cuando la producción va bien, nadie se entera. Es decir, que cuando uno llega al set a las ocho de la mañana y hay espacio reservado para los tráileres, que éstos están estacionados en el lugar adecuado, que está el desayuno, con el café caliente y la localización abierta, y los exteriores balizados. Cuando todo esto está preparado, ha tenido que haber un equipo antes, a las cinco de la madrugada, que lo ha dispuesto. Y eso supone un coste. Lo malo es cuando la producción no va bien. En ese momento empiezan los problemas