“Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él. Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten; y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia;” Colosenses 1:15-18
El corazón de un discípulo de Jesús no se ve en los años estudiando la Biblia, o plantando iglesias por todas partes, o con miles de seguidores debido a su ministerio; sino que se ve en aquel cuyo corazón sigue eligiendo a Jesús por encima de todo lo demás.