LLAMADOS A ILUMINAR Y HACER BRILLAR.
La responsabilidad de los cristianos para con el mundo se presenta en tres imágenes aquí en Mateo 5: la sal, la luz y una ciudad sobre una colina.
Esto no es opcional, sino que es esencial para el pueblo de Cristo.
¿Qué sucede si la comida no tiene sal? es insípida y se pierde.
¿Qué sucede si el mundo no tiene luz? caes o te puedes perder.
- Los verdaderos cristianos no solo son salvos, sino que salvan,
- no sólo son bendecidos, sino que bendicen,
- no sólo son llenos, sino que llenan a otros,
- no sólo son amados, sino que aman a los demás.
Nada de esto proviene de sí mismos, sino de Cristo quien vive en ellos.
Como en el versículo 13, el pronombre «ustedes o vosotros» es enfático:
«Vosotros, mis seguidores y nadie más, son la luz del mundo» (v. 14).
La luz es un símbolo universal. Tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento, simboliza:
- la pureza frente a la impureza,
- la verdad o el conocimiento frente al error o la ignorancia,
- y la revelación y la presencia divina frente a la reprobación y el abandono de Dios.
Al inicio, el mundo estaba sumido en tinieblas, pero Cristo levantó a sus discípulos para que brillaran en el mundo; y, para que puedan lograr esta tarea, de Él toman y reciben su luz.
El mundo intentará hacer que la luz de Cristo no brille en ti.
Iglesia Bíblica Petra
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