Muchos aceptamos el cristianismo a causa de los beneficios que Jesús nos ofrece (Salvación y vida eterna), pero muchos cristianos solo llegan al conocimiento teórico de Jesús, conocen de ÉL, pero no lo conocen a ÉL. Y en un cristianismo teórico, el servicio a Dios y a mi prójimo se vuelve una carga, porque no hay una verdadera relación, porque no entiendo lo que Dios espera de mí. Como hijos de Dios, no solo heredamos beneficios, también heredamos propósito, no solo podemos conocer de Jesús, podemos conocerle a Él. Dios nos llama a ir más allá de la teoría, nos llama a experimentar su amor.