Jesucristo cruzó el lago para ir en busca del endemoniado gadareno, de igual forma los hace hoy. Dios cruza el tiempo y el lugar para buscarte, ayudarte, darte salvación y sanidad. Si hoy vives desnudo y avergonzado, dando gritos o arrastrando cadenas, deja entrar a tu casa al hijo De Dios. Recuerda, Cristo viene por ti y por toda tu familia.