Dios no nos llamó a vivir cargados, sino en una relación con Él. En este mensaje descubrirás cómo Su gracia nos lleva a la fe, la fe a la oración, y la oración nos regresa a Su gracia, transformando nuestra vida.A través del ejemplo de Ana, aprenderás que la fe no quita las tormentas, pero sí te sostiene, y que la oración es una conexión real con Dios que trae paz, dirección y fuerza.Es tiempo de dejar la autosuficiencia y comenzar a vivir dependiendo de Su gracia cada día.