En este mensaje aprendemos cómo debe verse el amor cuando servimos a otros: con paciencia, humildad, rectitud, perdón y perseverancia. Usar nuestros dones con amor significa buscar el bienestar del otro, actuar con justicia y mantenernos firmes aun en medio de las dificultades. Pablo nos recuerda que los dones son temporales, pero el amor permanece para siempre.