En este mensaje dirigido por el Hno. Marino Martínez, aprendemos que los ministros del evangelio tienen derechos dados por Dios, como el sustento físico y el apoyo económico. A través de principios bíblicos, Pablo afirma que quienes sirven en el ministerio tienen derecho a recibir beneficio por su labor. Sin embargo, también nos muestra la actitud correcta: predicar con humildad, sin buscar promoción personal ni ganancia, confiando en el llamado que Dios ha hecho.