1. Ora porque estás abrumado
2. Ora porque la confianza viene antes que la fe
3. Ora porque las quejas son bienvenidas
4. Ora porque la única manera de equivocarse es intentando
El miedo profundo que detiene nuestras oraciones es la mentira de que el Señor no está cerca. La
mentira de que Dios se ha olvidado de mí, de que no estoy en buenas manos, de que mi futuro no
está asegurado. Es la preocupación de que, al fin y al cabo, no se puede confiar, a la hora de la verdad
estoy solo.
La única y simple seguridad que llena de poder nuestras oraciones es "el Señor está cerca".