Arnoldo de La Rocha, proviene de una familia de campo y vivía en la Sierra Tarahumara, Chihuahua. En su niñez calzaba huaraches de cuero de vaca y un pantalón remendado. A los 17 años de edad terminó la primaria.
Decidió salir de su lugar de origen para llegar a la ciudad de Chihuahua y comenzó a trabajar de portero, albañil, velador, entre otras cosas. En 1975 junto con un grupo de amigos y $18 mil pesos, comenzaron a vender pollo asado con una receta de marinado que hace su familia. Posteriormente abre un pequeño local convirtiéndose en un éxito en la ciudad de Los Mochis, Sinaloa.
En 1980 nace la cadena Pollo Feliz, para los noventas logró que las familias mexicanas reconocieran su marca.
En el 2000 alcanzó un total de 800 sucursales en todo el territorio mexicano y en 2001 abrió su primera sucursal extranjera en
Tucson, Arizona.