Pablo, atiende las inquietudes de los Tesalonicenses, quienes esperaban con ansias el regreso de nuestro Señor Jesucristo, pero estaban preocupados por lo que iba a pasar con aquellos que ya habían muerto.
"Y ahora, amados hermanos, queremos que sepan lo que sucederá con los creyentes que han muerto, para que no se entristezcan como los que no tienen esperanza. Pues, ya que creemos que Jesús murió y resucitó, también creemos que cuando Jesús vuelva, Dios traerá junto con él a los creyentes que hayan muerto", (1 Tes. 4:13-14, NTV).