Pablo, en estos dos versículos, expresa su deseo de ver y volver a tener comunión con los Tesalonicenses. También nos revela algo muy importante, el enemigo no quiere, y va a trabajar para interrumpir esta comunión entre hermanos.
"Amados hermanos, después de estar separados de ustedes por un breve tiempo (aunque nuestro corazón nunca los dejó), hicimos todo lo posible por regresar, debido a nuestro intenso anhelo de volver a verlos. Teníamos muchas ganas de visitarlos de nuevo, y yo, Pablo, lo intenté una y otra vez, pero Satanás nos lo impidió", (1 Tes. 2:17-18, NTV).