Jesús es estos últimos eventos ha experimentado la incredulidad de las personas, del pueblo y de Herodes, pero también de sus discípulos que lo acompañaban. Personalmente creo que no había nada que desilusionara a Jesús, creo que todo era parte de un plan. Hoy estudiaremos esta sección donde Jesús decide enviar a sus discípulos a la otra orilla, primeramente porque Él quiere disipar a la multitud que quería hacerle rey (Jn.6:14-15) pero esta fue la oportunidad perfecta para ayudar a sus discípulos a creer en Él de una manera diferente. Si nosotros examinamos la historia, Jesús invita a sus discípulos a entrar a la barca y luego los alcanza caminando sobre el mar. Sabemos la historia; ellos gritan de miedo y creen que es un fantasma pero Él les habla y le dice que tengan ánimo. Pedro le pide salir de la barca y aunque algunos creen que este era un acto orgulloso de Pedro, yo creo que él verdaderamente estaba queriendo ir a Jesús. Al momento de estar fuera de la barca el mar y el viento siguen siendo un problema y Pedro sintió que moría, pero Jesús lo rescata en el momento y le da a conocer su problema en medio de la tormenta; tuvo poca fe. A veces nosotros somos probados por Jesus para probar donde esta nuestra fe, los creyentes a veces no están fuera de la voluntad de Dios necesariamente pero tenemos miedo aun cuando hemos visto y oído lo que nuestro Creador es capaz de hacer.Sabemos que como humanos olvidamos este tipo de enseñanza, o tal vez no la olvides, quizás simplemente el Señor te invite a ponerla en práctica, pero debemos estar seguros de algo, Él nos ayudará sin dudar, aun si nosotros somos infieles Dios permanece fiel.Ps. Daniel Gómez