En este episodio de Independencia sobre ruedas, Laura Soler Azorín continúa recorriendo su historia de vida y se adentra en una etapa decisiva: la adolescencia.
Desde una compleja operación de piernas a los 12 años y los meses de recuperación hasta su llegada al instituto, Laura recuerda una época marcada por grandes cambios, aprendizajes y también por situaciones de bullying y discriminación por discapacidad, cuando estas realidades apenas tenían nombre ni reconocimiento.
Profesores que dudaron de sus capacidades, otros que apostaron decididamente por ella, adaptaciones que hicieron posible demostrar todo su potencial y una familia que prefirió darle herramientas para afrontar las dificultades antes que intentar evitarle todos los obstáculos.
Una historia sobre crecer, descubrir las propias capacidades y aprender que las dificultades también pueden convertirse en grandes maestras. Porque detrás de los grandes logros hay personas que creen en nosotros, pequeños detalles que lo cambian todo y, sobre todo, muchas ganas de vivir.
Un episodio más serio y personal de Independencia sobre ruedas, que abre además una reflexión que continuará en el próximo capítulo: qué podemos hacer frente al bullying, especialmente cuando afecta a personas con discapacidad y otros colectivos vulnerables.
A partir de mi historia, trato de
para
explicar
que
todo
se
puede
lograr
si tu familia cree en ti te apoyan las decisiones en función de lo que puedes lograr desde mi privilegio de poder hablar. Me siento con la capacidad de explicar mi experiencia para poder abrir las puertas a quienes vienen detrás y creo que es muy importante la independencia y el respeto a la toma de decisiones.