Este miércoles, a las 3 de la tarde se produjo una fuerte explosión en un edificio perteneciente a la parroquia de la Virgen de la Paloma y San Pedro el Real, después de que unos minutos antes se percibiera un fuerte olor a gas.
El edificio anejo al templo, en el que se ubican dos pisos de los sacerdotes, varios locales parroquiales y de Cáritas, quedaron destrozados. Los sacerdotes Gabriel Benedicto, Alejandro Aravena, Moisés León y Matías Ernesto Quintana se encuentran bien, mientras que un quinto, Rubén Pérez Ayala, fue trasladado a hospital herido de gravedad. Falleció pasada la 1:30 horas por las heridas y las hemorragias internas producidas por la explosión.