La Universidad San Dámaso celebró el pasado martes, los actos de inauguración del curso académico, que arrancaron con una solemne Eucaristía en la catedral de la Almudena presidida por el arzobispo de Madrid, cardenal Carlos Osoro.
En una homilía centrada en la comunión y la sinodalidad, más necesarias que nunca, el arzobispo de Madrid recordó que los egoísmos individuales o de grupo, las rigideces ideológicas, alimentan todo lo contrario, son siempre estructuras de pecado. Comunión y sinodalidad suponen crear una nueva mentalidad que nos haga pensar en términos de comunidad, de Iglesia.