Existen más de 336 mil migrantes en situación irregular en Chile. Ante esta realidad, una promesa central de campaña del presidente electo, José Antonio Kast, busca convertirse en una política migratoria sin precedentes: la expulsión masiva mediante un “corredor humanitario”. De prosperar el plan, el Perú se convertiría en el territorio de tránsito. ¿Es más viable esa propuesta del mandatario electo tras la captura del mandatario Nicolás Maduro? El tema sería abordado este 7 de enero, cuando Kast se reúna el presidente José Jerí.