¿Somos un mundo sensible? ¿Vivimos en una sociedad que pone en práctica la compasión? Los hechos que se han dado últimamente muestran que aún nos falta un camino largo para llegar a ser, en términos generales, una sociedad, una comunidad compasiva. El racismo, la intolerancia, el rechazo y discriminación son claros ejemplos de que la compasión sería un gran rescate para nosotros como humanos.