La valentía no es constante, es suficiente, no necesitas estar fuerte todo el tiempo, a veces basta con reunir un instante de coraje, un momento en el que decidas moverte a pesar del miedo… esos pequeños actos, aunque parezcan mínimos, marcan la diferencia, cada intento, cada paso aunque tembloroso, es prueba de tu fuerza real, no necesitas ser invencible… solo lo suficiente para seguir adelante…