Dios conociéndonos muy bien y conociendo lo olvidadizos que somos, constantemente nos recuerda Sus promesas y Su palabra. No te sientas mal, tú no eres el único o la única que no se acuerda. A través de la historia vemos que Dios hizo lo mismo con Moisés, Abraham, Issac, Josué, etc.. ¿Te has dado cuenta lo fácil que es recordar una mala experiencia y hasta contarla con punto y detalle? Es más, es más fácil dejar un comentario negativo de una experiencia en un restaurante u hotel que dejar uno positivo. Así somos, pero Dios quiere cambiar eso en ti y cambiarlo para siempre.
Hoy en vez de recordar las malas y dolorosas experiencia, recuerda mejor que Dios ha prometido siempre estar contigo, guiarte, protegerte, bendecirte y llevarte más allá de lo que jamás has podido pedir, pensar o aun imaginar. Créelo