La inversión en salud comprende un amplio abanico, desde las cuestiones más directas como medicamentos, compañías farmacéuticas, construcción de infraestructuras e investigación, hasta dimensiones diversas como el medio ambiente, las condiciones de vida, la escolarización, la seguridad en el trabajo, la cultura, el conocimiento, la tecnología o la energía. Todos estos aspectos se pueden considerar como determinantes de la salud desde el punto de vista de las finanzas, según la información facilitada por Spainsif, el foro de la inversión sostenible en España.