No soy soldado, ni policía, ni investigador común. Mi trabajo para el gobierno consiste en cazar entidades que oficialmente no existen: figuras humanas que aparecen en granjas aisladas, observan en silencio… y luego matan de formas imposibles. Todas tienen algo en común: estuvieron vivas durante los juicios de brujas. Esta es la noche en la que una de ellas sobrevivió a mis disparos, me arrastró al bosque y casi me mata cara a cara. Si esto es real —y créeme, lo es— entonces el problema apenas está comenzando.
Hosted by Simplecast, an AdsWizz company. See https://pcm.adswizz.com
for information about our collection and use of personal data for
advertising.