No desprecies lo que estás haciendo en la obra del Señor, aunque a ojos humanos pueda parecer insignificante, en manos de Dios puede ser usado de manera extraordinaria, es El quien da ese crecimiento sobrenatural, y llegará el día en que veremos verdaderamente el efecto que tendrá. Y no solo nosotros lo veremos, sino que llegará el día en que toda rodilla se doblará, toda lengua confesará que Jesucristo es Señor! Todos sabrán que El es Dios y no hay nadie fuera de El.