
Sign up to save your podcasts
Or


Rosa Navarro Durán es filóloga, maestra y escritora y ha pasado por los micrófonos de Julia en la onda para presentar su último libro, 'El festín de la palabra' y para hablar de cómo han cambiado los tiempos. Ha ejercido la docencia desde 1969 hasta 2018 y actualmente es profesora emérita de la universidad. También ha sido jurado del Premio Princesa de Asturias de las Letras y del Premio Miguel de Cervantes.
Las cosas han cambiado mucho desde que comenzó su carrera. Ahora se dedica, sobre todo, a dar charlas y ha notado una pérdida notable en la concentración de los alumnos por culpa de "las pantallitas y Tiktok" y los "impulsos breves" que provocan. Es por eso que ha puesto en valor la importancia de la lectura, sobre todo de los clásicos, porque son "la herencia cultural" de nuestro país.
La catedrática dio una charla la semana pasada en un instituto y se dio cuenta de dos cosas: "Los alumnos no preguntan nada y veía caras que reflejaban que no escuchaban", aunque se ha mostrado esperanzada, ya que no todos son así y algunos sí se acercan a ella para agradecerle lo que les ha contado.
No obstante, la catedrática ha reconocido que, últimamente, cuando escribe adaptaciones, los capítulos cada vez los hace "más breves", porque es consciente de la falta de atención y la dificultad que tienen cada vez más las personas para pasar un rato largo haciendo una misma actividad.
Es por ello, que ha animado a cultivar el hábito de la lectura, sobre todo de los clásicos, para ayudar a concentrarse y porque estas historias, aunque fueron escritas en los siglos XV-XVI-XVII son "la mejor herencia de nuestros escritores". De hecho, el objetivo de su libro es ese, abrir el apetito de los lectores para que se acerquen a los clásicos y descubran la riqueza y sabiduría que encierran sus obras.
Aunque ha sido "doloroso" elegir qué obras formaban parte de 'El festín de la palabra", lo ha hecho "con tiento". Por ejemplo, forman parte de este libro las coplas de Jorge Manrique, escritas en el siglo XV y que transmiten enseñanzas que empleamos en el día a día, como "cualquier tiempo pasado fue mejor" o "fulanito es muy amigo de sus amigos". "Las coplas no han dejado de admirarse, han quedado para siempre", ha aseverado la escritora.
Otras expresiones como "No te creas todo lo que te digan", "No te lamentes por lo que has perdido" datan, incluso, del siglo XII y son muy prácticas. Con respecto a la primera, la autora la ha relacionado directamente con los políticos actuales, a los que les alaban aunque esas alabanzas no sean ciertas, porque "están rodeados de zorros".
El Cantar del Mío Cid es otra de las obras que también aparece. En concreto, un pasaje en el que se habla de la violencia que ejercen los yernos que intentan matar a sus mujeres. En relación con esto, Julia Otero y Rosa han recordado los dos últimos casos de violencia machista y la filóloga les ha dado un consejo: "¿Por qué no reflexionas? Hemos venido aquí a ser personas".
Asimismo, han comentado que en las redes sociales es habitual ver personas 'de bien' con una foto de perfil del Cid. Según Navarro Durán son "unos ignorantes" que no han leído el Cantar, porque si lo hubieran hecho, habrían descubierto "la belleza del personaje".
Preguntada por las formas de hablar de los jóvenes y la invasión de nuevas palabras y expresiones, como 'y punch', una forma de decir 'y punto' o 'se acabó' para zanjar una discusión, la autora ha reconocido que no la conocía, pero que cuando lee y no sabe lo que significa algo, lo busca en el diccionario, porque le interesa saberlo. "No soporto no saber lo que están diciendo", ha dicho, aunque cree que muchas de ellas "tienen fecha de caducidad".
El historiador Julián Casanova ha escrito el libro, 'España partida en dos'. Ahora, su hijo, que es guionista y cineasta, lo ha adaptado al cómic, algo que ha descrito como "un gran reto decidir qué se quedaba fuera y qué no", porque "una simple frase requería dos páginas para contarlo".
El libro cuenta la historia de la Guerra Civil, y como el autor es su padre, ha sido una ventaja porque le ha ayudado a decidir qué era más importante, a qué había que dedicar más páginas, qué podía contarse en menos... El objetivo final es intentar llegar a otros públicos y lectores y acercar la historia de la Guerra Civil.
Miguel ha recordado que el proceso creativo del cómic coincidió con las encuestas en las que los jóvenes decían que con Franco se vivía mejor, algo "terrorífico y deprimente". Pero ha querido poner en valor que son muchos más los jóvenes que no piensan así y que todavía hay mucha gente en conocer la historia de la Guerra Civil, de la que queda "mucho que contar".
La primera edición del libro fue en inglés, porque fue un encargo. Si bien, en la última, Julián ha incluido un prólogo en el que llega hasta el día de la exhumación. Precisamente, con esa escena empieza el cómic.
En un cómic son sumamente importantes las ilustraciones, algo de lo que se ha encargado Carles Esquembres. "Todavía no nos conocemos en persona", ha declarado Miguel, algo que pasará el próximo fin de semana en la Feria del Cómic de Madrid. Además, como es "fan de la historia de España", ha sido una suerte. "Él sabía mucho más que yo y sabía cómo guiarme", ha añadido.
Julián también ha alabado el proyecto que han creado Miguel y Carlos, porque han hecho "una síntesis preciosa" y ha asegurado que otros historiadores le han hablado sobre ello, porque nunca habían visto algo así. ¿Otros libros podrían ser adaptados? Lo ha dejado en el aire, pero ha reconocido que tiene en mente algunos capítulos de otras obras que podrían adaptarse.
Víctor García León y Juan Diego Botto son el director y uno de los actores protagonistas de la película 'Altas capacidades', una comedia que trata sobre una familia de clase media aspiracional, un quiero y no puedo, que se plantea que su hijo estudie en un centro privado como motor para relacionarse con otro tipo de clase social.
En la película, los padres utilizan al niño para que les abra puertas hacia una clase social más elevada, "quieren que sea un espejo de lo que ellos no son, que sea un montón de cosas excepto un hijo al que educar", ha explicado Botto, que ha criticado que en la actualidad muchos padres "escurren el bulto". "Digo yo que alguna responsabilidad tendremos en que nuestro hijo sea como es", se ha preguntado.
No obstante, García León ha lanzado una lanza a favor de los padres, porque a día de hoy es "muy difícil" porque hay que estar a la altura de muchas cosas", por eso, el mero hecho de intentarlo "ya se merece un respeto". Botto en la película interpreta al director del colegio, el típico pijo que vive en una urbanización privada, lleva a sus hijos a un colegio elitista y ve a los demás como objetos para ser útiles a sus intereses. Por eso ha reconocido que le ha costado interpretarlo, aunque ha sido "divertido".
Ambos se conocen desde hace mucho tiempo, porque han trabajado previamente en otros tres proyectos. García León ha definido a Botto como "un cómico superdotado", mientras que Botto le ha definido a él como "lo más parecido a Berlanga y a Azcona que tenemos ahora mismo".
Julia Otero entrevistó a Paul McCartney en 1989 y el cantante confesó que llevaba a sus hijos a un colegio público porque en Inglaterra las clases privadas formaban a una clase social alta, pero a él le gustaba "la gente común y corriente". En este sentido, la película también trata de eso, de que "educar no es solo la parte académica", sino que también es "la posibilidad de conocer otros mundos y otras realidades", en palabras de Botto.
Lo que diferencia a una escuela privada de una pública es el dinero, aunque Botto y García León han avisado de que eso también pasa en la pública cada vez más, porque se ha convertido en "una herramienta fabulosa para segregar". "No es racismo lo que nos mueve; nos encanta la diversidad de ricos, no nos gusta la diversidad de pobres", ha lamentado.
Fue secuestrada, violada repetidamente y esclavizada cuando solo era una niña. Ella es Nada Itrab, la menor que fue localizada y rescatada por la Guardia Civil tras una investigación de siete meses en el corazón de la selva boliviana. Ahora, junto con la periodista Neus Sala, trae la historia de su vida a los micrófonos de Julia en la onda.
La relación que ambas guardan, que es más que especial, comenzó cuando Neus localizó a Nada a través de las redes sociales. En ese momento Nada vivía entonces sin papeles, en casa de unos padres condenados por abandono, sin agua, sin luz y sin ningún tipo de ayuda institucional. Con los 500 euros de un premio y un NIE caducado, había logrado matricularse en la universidad, aunque no podía continuar por falta de recursos.
En un primer encuentro, Nada le confesó a la periodista que siempre le habían hecho creer que su historia era motivo de vergüenza. Neus le habló entonces del caso: un secuestro, abusos reiterados y una investigación que se prolongó durante siete meses en la que dos guardias civiles estuvieron a punto de perder la vida. Nada, al enterarse de aquello, le dijo emocionada: "No sabía que mi vida había importado a alguien alguna vez". Aquello fue el inicio de un vínculo que acabaría convirtiéndose en su segunda salvación.
Un mes después, Nada volvió a ponerse en contacto con ella. No quería verla en Hospitalet; quería dar un paso diferente, así que Neus la acogió en su casa. "Empiezo a entender que mi historia puede servir para algo y quiero contarla", le confesó. Para Nada, escuchar a Neus hablar de su caso significaba esperanza: "Es como una luz al final del túnel, una salvación que pensé que nunca llegaría". La periodista lo resume con claridad: "Ella fue una víctima en mayúsculas".
La vida de Nada en España había comenzado cuando tenía cuatro años, tras una primera infancia en Tetuán. Creció en el barrio de La Florida, en Hospitalet, en un entorno familiar muy precario. La escuela y la biblioteca se convirtieron en su único refugio ante la miseria y la violencia de su hogar. Pero todo cambió en 2013, cuando, con nueve años, un vecino convenció a sus padres para llevarla supuestamente de vacaciones a Bolivia.
A pesar de la corta edad de Nada, ella no tenía buenas sensaciones de aquello, pero la extrema vulnerabilidad de la familia lo facilitó todo: aquel hombre, que se hacía llamar Grove, había adoptado el papel de vecino ejemplar que se ofrecía para ayudar en todo.
Los padres denunciaron su desaparición tras ver que no se presentaba a una beca escolar, pese al miedo que suponía ir a la Policía porque eran ilegales. Tras la denuncia. las autoridades pusieron en marcha una investigación en la que se percataron de que el hombre utilizaba una identidad falsa y tenía antecedentes graves en Bolivia, pues ya había violado a sus dos hermanas. Las autoridades descubrieron además su relación con una secta cuyo objetivo era casarse con niñas antes de que les llegase el periodo.
Para Nada, el viaje supuestamente vacacional se transformó en un encierro sin retorno: su documentación fue destruida y su identidad sustituida por la de "Evelin". En la selva, formó parte del grupo donde las mujeres eran, en realidad, niñas. Durante meses, el recorrido fue extremo, marcado por jornadas interminables a pie.
El rescate llegó finalmente con una operación a vida o muerte en la que su vida valía 500 kilos de azúcar: un helicóptero que solo pudo llevar a un guardia civil, el conocido capitán Hidalgo, permitió la vuelta de Nada a España y a vivir la vida que hoy disfruta.
"Una tiene un instinto y eso no tenía arreglo desde el principio", dice Paloma San Basilio sobre la peculiar anécdota que comparte con el presidente estadounidense Donald Trump. En una entrevista en Julia en la onda, la cantante recuerda el día en el que el mandatario le llamó a su habitación de hotel: "Como era fan, me contrató para cantar en el casino de Atlantic City. Después vino a verme al concierto y me llamó a la habitación del hotel. No pasó nada", confiesa.
La cantante tenía claro su "no" desde el principio. Recuerda entre risas que su asistenta, que se encontraba con ella en aquel momento en la habitación del hotel, dijo al mandatario: "La señora no está disponible". Y así fue. "Estoy convencida de que si le llego a decir que sí, no tenemos las guerras que estamos teniendo por el mundo, pero se veía venir. Se veía claramente que él iba a mandar y a hacer lo que le diera la gana".
Paloma San Basilio, de 75 años y más de 50 sobre un escenario, recuerda toda una trayectoria cargada de éxitos, aprendizajes y anécdotas (como la de Trump). "Tengo muchas".
Ahora, cuando ya ha dicho adiós al mundo de los conciertos, la cantante está focalizada en 'Dulcinea', la obra de teatro a la que pone voz y con la que tiene unas 140 funciones a la vista. "Estoy feliz, me encanta el teatro. Siempre lo he tenido como asignatura pendiente", dice.
Preguntada por el potencial de su personaje, que recordemos que se trata de una de las figuras principales que acompaña a Don Quijote durante toda su historia, San Basilio admite que "es la primera vez" que se le da voz.
Porque sí, hay que recordar, como ha hecho Julia Otero, que "Dulcinea nunca habla en El Quijote". Algo que se puede traducir como una especie de "metáfora de lo que ha pasado siempre con las mujeres, que hablaban por nosotras pero nunca nos han escuchado", afirma la directora de Julia en la onda. Sea como fuere, Dulcinea ahora sí cuenta con voz, y menuda voz.
"'Evita' me salvó porque no entendía muy bien lo que hacía ahí arriba", confiesa San Basilio sobre el musical que le llevó al éxito. "Fue brutal (...) En aquel tiempo los conciertos eran tremendos y era todo muy complicado, pero yo era madre y tenía que sacar adelante a mi hija. Y cuando apareció Evita, cuando pude hacer un personaje y transformarme, fue tan bonito, que ahí fue cuando entendí lo que estaba haciendo".
A este musical se le suman otros grandes éxitos, como 'Juntos', una canción que es seña e identidad indiscutible de la cantante española. "La pequeña gran canción, que es 'Juntos', se convierte en patrimonio de generaciones".
Ahora, a sus 75, Paloma San Basilio, aunque ha cambiado el escenario por el teatro, sigue haciendo lo que más le gusta: "El teatro para mí es un salto cuántico. Creo que nunca tanta mentira tiene tanta verdad".
Una de las noticias de la semana ha sido la postura del Gobierno de Pedro Sánchez a la guerra en Irán y el choque que el presidente ha tenido con su homólogo estadounidense, Donald Trump, que llegó a amenazar a España con "cortar todo el comercio" entre ambos países. La postura del PP ha sido bastante criticada por algunos periodistas y políticos que consideran que no está actuando como "partido de Estado".
Uno de ellos es el colaborador de Julia en la onda, Ignasi Guardans, que en El Gabinete justifica el hecho de que el Gobierno no haya llamado al líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, para consultarle o informarle de la gestión que el Ejecutivo está haciendo del conflicto en Irán: "Es un poco difícil pedirle al Gobierno que trate con seriedad a la oposición cuando la portavoz del PP dice que del grupo de WhastApp de Pedro Sánchez se han caído los ayatolás".
El PP actúa como "un cafre irresponsable"El jurista considera que si el Partido Popular "quiere ser tratado en serio", debe actuar como un "partido de Estado" porque "mientras tenga a gente diciendo tonterías y caricaturas [...] no tiene ningún sentido perder un minuto en consultar o explicar nada a ese partido". Guardans ha puesto como ejemplo las declaraciones de Isabel Díaz Ayuso en la Asamblea de Madrid: "Permite a una señora decir que el problema es que las mujeres no pueden ir borrachas a Teherán, y lo dice en nombre del PP. O permite decir que el Gobierno es amigo de los ayatolás".
Para Guardans, el PP está actuando como "un cafre irresponsable" en lugar de como un partido con una visión de Estado que le permitiría discrepar de la gestión de la crisis que está llevando a cabo el Gobierno y plantear así posibles soluciones. El politólogo considera que el conflicto en Oriente Medio no se reduce a un 'No a la guerra', sino que va "mucho más allá".
"Es triste que el PP reduzca esto a 'Sanchismo sí, Sanchismo no'""Cualquiera que tenga un ordenador cerca lo sabe: el mundo entero ha entendido que esto va muchísimo más allá. Y lo que es triste es que el PP, que tiene diplomáticos, asesores, exministros de Exteriores, reduzca lo que está ocurriendo a 'Sanchismo sí, Sanchismo no' o a 'Sánchez es amigo de los ayatolás y está atacando a las mujeres en Teherán", concluye.
Jorge Carrillo, hijo de Santiago Carrillo, líder histórico del Partido Comunista (PCE) y Marcel Camacho, hijo de Marcelino Camacho, fundador de Comisiones Obreras (CCOO) han pasado por los micrófonos de Julia en la onda para hablar de la transición, la clandestinidad y el papel clave de sus madres.
Se conocen desde hace muchos años e, incluso, los padres de Marcel coincidieron con una tía y un tío de Jorge en Argelina, durante el exilio. Comparten un grupo de WhatsApp que se llama "los hijos del PCE" que lo fundaron los hijos e hijas de militantes de este partido que vivieron el exilio y luego regresaron. "En ese grupo se contrasta la vida de los que se tuvieron que ir y la de los que se quedaron", ha explicado Marcel Camacho.
Jorge Carrillo, por su parte, ha apuntado que, gracias a ese grupo se han logrado juntar personas que se rompieron, porque unos fueron expulsados del PCE y otros se quedaron. "Lo que nos ha unido es ese sufrimiento que nos hacía estar espalda con espalda; eso une más que cualquier enfrentamiento posterior", ha añadido Camacho.
Josefina Sámper era la madre de Jorge Carrillo, y Carmen Menéndez, la madre de Marcel Camacho. El primero ha asegurado que sin su madre, su padre no hubiera podido hacer todo lo que hizo. "A ojos del mundo era simplemente la mujer de Santiago Carrillo, pero en realidad tuvo un papel fundamental en el aparato clandestino del PCE en Francia", ha desvelado.
El segundo ha contado que su madre empezó desde los 14 años a hacer activismo desde Argelina para la lucha en España. "Hay toda una historia de lucha en Orán de mi madre", ha explicado.
Dedicado a su madre y a su abuela, Jorge ha escrito el libro 'Luchadoras. Deshonra de una memoria saldada' en el que cuenta cómo era la España de principios del siglo XX. Su abuela era trabajadora interna en la casa del Cacique del Valle y sufría constantes violaciones por parte del amo, lo que se conocía como "derecho de pernada". Era algo que estaba autorizado en esa época y que nadie criticaba.
Se quedó embarazada y no abortó. Dejó la casa del cacique, pero fue repudiada por su familia. Y aunque era analfabeta, logró hacer que el cacique le pagara un internado y unos estudios a su hija, la madre de Marcel. Si bien, su abuela no fue la única violada, hubo otras tres chicas más de su pueblo, de las que no se supo "nunca nada más".
En París vivían bajo un seudónimo y se hacían pasar por franceses. Sufrieron dos intentos de atentado, en el 1947 contra Pasionaria y en el 1975 contra Carrillo. En ese tiempo, su madre fue la que trabajó y la que "garantizó una alimentación decente" para la familia. Además, logró que el gobierno francés le pagara como a cualquier mujer que tenía hijos y el dinero lo usaba para el partido.
En cuanto a Marcel, sus padres se habían conocido en Orán después de que su padre huyera de los campos de concentración y atravesara los Atlas andando. "Empezaron a trabajar para volver a España, era su ilusión", ha explicado, algo que lograron en 1957. Durante dos años estuvieron viviendo en la calle Manuel Lamela y tuvieron todo el rato "un 1500 de la Policía en la puerta de casa". Su madre tejía y cosía y, gracias a su trabajo, su familia se sostuvo.
Además, de la olla de comida que cocinaba para su familia, también servía para las mujeres de los presos en Carabanchel, que dormían en un piso pequeño encima de colchones. Era una cárcel de tránsito y para la gente que venía de fuera "la referencia era la mujer de Camacho; los presos se quedaban alucinados porque la comida llegaba caliente".
El pasado domingo, varios medios de comunicación publicaron que fuerzas militares estadounidenses habían utilizado las bases militares de Morón y Rota para su ofensiva en Irán. Horas después, el ministro Albares aseguraba que dichas bases no se habían utilizado para tal fin. El martes, el Gobierno iba a más y denegaba a Estados Unidos el permiso para utilizar las bases en su operación en Oriente Medio, lo que provocó el enfado de Donald Trump, que amenazó con "cortar todo el comercio" con España.
El miércoles, Pedro Sánchez compareció ante la prensa para hacer suyo el eslogan 'No a la guerra' y para calificar de "ilegal" el ataque que Estados Unidos e Israel habían llevado a cabo contra Irán. Esto provocó un nuevo cruce de declaraciones entre Washington y Madrid, cuando la portavoz de la Casa Blanca aseguró que España había cambiado de opinión al decidir colaborar con ellos y Albares la desmintió. Trump, enfadado, llamó país "perdedor" a España.
La tensión entre ambos países llegó hasta la Unión Europea cuando al final de la semana, varios líderes se alinearon con Pedro Sánchez en su posición contraria a la guerra. Fue el caso de Giorgia Meloni (Italia) y Emmanuel Macron (Francia).
"Se ha atrevido a decirle al emperador que está desnudo"Sobre el choque visto esta semana ha reflexionado Julia Otero en su columna inicial recordando el baño que hace justo 60 años se dio Manuel Fraga en Palomares en compañía del embajador de Estados Unidos, cuando las relaciones entre ambos países eran distintas a las de ahora.
"60 años después, el presidente del Gobierno español se ha atrevido a decirle al emperador que está desnudo cuando otros alababan sus ropajes. Y claro, ha sido portada de los medios de todo el mundo y protagonista principal en todas las redes sociales planetarias. Y muy mayoritariamente lo ha sido para bien, por más que les pese a los que en España le niegan, haga lo que haga". De esta manera, la presentadora de Julia en la onda ha criticado la posición del PP desde que estalló la guerra en Irán.
La columna de Julia Otero"Miren por dónde, hoy hace exactamente 60 años del famoso baño de Manuel Fraga en Palomares en compañía del embajador de Estados Unidos. Ambos señores en calzones de la época, intentaban así demostrar a los españoles que no había riesgo de contaminación radioactiva por las 4 bombas que se le habían caído en un accidente a un bombardero americano cuando volaba de regreso a la base en España.
Las bombas eran 75 veces más potentes que las lanzadas sobre Hiroshima pero con aquel baño Fraga Iribarne intentó hacernos creer que aquello no era nada y que pelillos a la mar, nunca mejor dicho. Fue el 7 de marzo de 1966.
60 años después, el presidente del Gobierno español se ha atrevido a decirle al emperador que está desnudo cuando otros alababan sus ropajes. Y claro, ha sido portada de los medios de todo el mundo y protagonista principal en todas las redes sociales planetarias. Y muy mayoritariamente lo ha sido para bien, por más que les pese a los que en España le niegan, haga lo que haga, el pan, la sal y el liderazgo.
Resulta conmovedor escuchar estos días a los presuntos patriotas españoles alinearse con el señor de la guerra americano, también conocido como el reciente premio Nobel de la Paz in péctore.
¿Cómo le llaman ustedes a los que son serviles con los fuertes y fuertes con los débiles? Pues eso".
From the publisher's feed