Este martes, miembros de los colectivos STOP Desahucios, Alokairu Benta Berri e Inquilinos Azora se han concentrado a las puertas de la sucursal que el Banco Sabadell tiene en la calle Avenida de la Libertad de Donostia, concentración en apoyo a Ángel y Oliva, cuya historia se asemeja a la de muchos progenitores que, en su momento, avalaron el crédito de un hijo, poniendo en riesgo su propio patrimonio.
Esta pareja de Irun se vio obligada a realizar la dación en pago de su vivienda de toda la vida. Firmó entonces un contrato de alquiler social que vence el próximo 24 de enero. Es la fecha límite marcada por la inmobiliaria SOLVIA para el desalojo y entrega de llaves.
STOP Desahucios exige ahora que se renueve el contrato por 7 años, con la prórroga automática de tres más y manteniendo el alquiler social (315 euros), tal y como regula la LAU vigente.
Kale Nagusia suma los testimonios de Rosa García, portavoz de STOP Desahucios Gipuzkoa, y Ángel Medrano, afectado.