Las mujeres con discapacidad tienen un 10 por ciento más de probabilidades de sufrir violencia de género -en cualquiera de sus manifestaciones-. Además, la violencia que sufren es más duradera en el tiempo y más intensa, sobre todo si las discapacidades son graves. Estas fueron algunas de las consideraciones trasladadas el pasado miércoles en sede parlamentaria por el Grupo de Género del Comité de Entidades Representantes de Personas con Discapacidad de Navarra (CERMIN). Fue durante una sesión de trabajo en la que se valoró el desarrollo de la ley foral 14/2015, para actuar contra la violencia hacia las mujeres con discapacidad. Aunque la ley ha supuesto un avance, en CERMIN evidencian que queda mucho por hacer.
En Euskadi Hoy Magazine, Mari Luz Sanz, presidenta del CERMIN, ha hecho hincapié en cuestiones como la formación: Urge formar a los profesionales relacionados con la atención a las mujeres con discapacidad, de forma que puedan detectar cuándo están siendo sujetos de violencia de género. Es importante, asimismo, desarrollar investigaciones y estudios centrados en la violencia contra las mujeres y nin?as con discapacidad, acciones de empoderamiento y campan?as de prevencio?n y toma de conciencia sobre la violencia de ge?nero que cumplan con los criterios de accesibilidad universal. No hay que olvidar que muchas mujeres con discapacidad no llegan a identificarse como víctimas.
En Navarra hay 24.500 mujeres y niñas con discapacidad, son mayoría –entorno al 60%– dentro total del colectivo de personas con discapacidad en la Comunidad Foral.