Durante tres días, dos evaluadores de la Red Mundial de Geoparques van a examinar in situ la gestión y avances que Euskal Kostaldeko Geoparkea ha sumado en los últimos años en materia de divulgación, investigación científica, conservación y turismo de naturaleza. El Geoparque de la Costa Vasca se enfrenta pues a un proceso de reválida; proceso que, de superarse, le permitiría mantener por otros cuatro años la designación de Geoparque Mundial de la UNESCO. ¿Qué lleva implícita esta etiqueta, más allá del aumento de su proyección internacional? La pregunta se la hemos trasladado a Leire Barriuso, gerente de Geoparkea, quien reconoce que, aunque son conscientes de que se la juegan, tienen plena "confianza en que todo saldrá bien".
Hasta el jueves, los evaluadores mantendrán encuentros con representantes institucionales y técnicos, así como con diversos agentes del territorio y visitarán los puntos de interés más significativos del Geoparque de la Costa Vasca. El resultado de la evaluación se conocerá en marzo de 2019, aunque Barriuso espera que ya en septiembre, "cuando se reúne el consejo", puedan saber algo de forma extraoficial.