El Palacio Miramar de Donostia acoge hasta el viernes el curso de verano "El abuso sexual infantil. Una realidad compleja que interpela a toda la sociedad". Entre otros objetivos, este curso organizado por el Ararteko, busca conocer y potenciar factores protectores relacionados con la educación afectivo-sexual, cuestión en la que ha ahondado Pepa Horno, psicóloga y consultora en infancia, afectividad y protección.
RESUMEN:
"La educación afectivo-sexual es una de las estrategias clave en la prevención del abuso sexual infantil, la generación de una ética del cuidado en las relaciones y el cumplimiento pleno de los derechos de los niños, niñas y adolescentes. Dicha educación debe darse en las familias y en las escuelas, en todas las fases del desarrollo del niño, niña y adolescente y en todas las etapas educativas, comenzando por educación infantil. El objetivo es unir la afectividad, la sexualidad y la protección en el psiquismo de los niños, niñas y adolescentes, enseñándoles a diferenciar los niveles de intimidad en las relaciones y a dar valor a la privacidad y la intimidad, así como darles herramientas para generar redes afectivas positivas y sólidas que no se limiten sólo a su familia biológica. Para lograrlo, habrán de aprender el manejo del poder en las relaciones interpersonales y a hacer consciente la relación entre el amor, el poder y la violencia para identificar los modelos afectivos destructivos y la violencia emocional que viven en sus relaciones interpersonales. Además será necesario promover su consciencia corporal desde edades tempranas para que puedan detectar las situaciones de riesgo. Así mismo, transformar el miedo a la diferencia por su integración como algo valioso, especialmente en la visión de los grupos vulnerables. Y por último, proporcionar los espacios necesarios a los niños, niñas y adolescentes para integrar el daño afectivo que forma parte de su historia personal, sobre todo en el caso de las experiencias traumáticas, para impedir que los mecanismos disociativos fruto de las mismas les pongan en riesgo de ser víctimas de abuso sexual infantil".