Mariana Pineda uvo una vida breve (1804-1831) y una muerte injusta. Pero se convirtió en un mito y en un símbolo de la libertad. Silenciada durante los gobiernos absolutistas, ensalzada bajo gobiernos liberales y progresistas, la figura de Mariana Pineda se convirtió en una inagotable fuente de inspiración para poetas y dramaturgos, entre ellos, Federico García Lorca, que escribió una obra de teatro en la que recreó su vida. Aquel gran trabajo del genio granadino, escrito entre 1923 y 1925 y estrenado en 1927, llega ahora al Teatro Arriaga en una versión del bilbaino Javier Hernández-Simón, que él mismo dirige.
Mariana Pineda revive este fin de semana en el Teatro Arriaga de Bilbao en la piel de Laia Marull. "Esta obra remueve conciencias", dice la actriz catalana, "un personaje que defiende el amor y la libertad a ultranza". "El binomio Lorca-Laia Marull es algo que no se puede perder nadie", apostilla Hernández-Simón.