El miedo, el estrés o la angustia son reacciones lógicas a la situación extraordinaria que nos ha tocado vivir. Habrá quien, no obstante, sufra secuelas a largo plazo. Así lo vaticinan los expertos que desde hace semanas vaticinan un “impacto psicológico sin precedentes”. ¿Y cómo lo están afrontando las personas con enfermedad mental? El confinamiento ha roto sus rutinas -con el cierre, por ejemplo, de centros de día- y les ha enfrentado a nuevos retos. Euskadi Hoy Magazine suma los testimonios de Itziar Ceballos, gerente de AVIFES, la Asociación Vizcaína de Familiares y Personas con Enfermedad Mental, y de Gisela, usuaria del Servicio de Centro de Día en Santurtzi.
"Hoy más que nunca a tu lado" es el mensaje con el que, desde los primeros días, AVIFES hizo saber a las familias, personas con enfermedad mental y a sus socios/as que seguían trabajando para proporcionar orientación, apoyo psicológico o desahogo emocional. "En toda la evolución y seguimiento realizado -explica Ceballos- se constató que el estado psicopatológico de más del 35% de las personas que estábamos atendiendo se vio muy alterado y, sobre todo entrando en la segunda quincena (de confinamiento) se notó un incremento importante de los niveles de ansiedad y tuvimos que reforzar la atención psicológica".
AVIFES enfrenta en estos días su propia desescalada. El pasado 19 de mayo “con prudencia pero con mucha ilusión y emoción” reactivaban el Servicio de Centro de Día, "con todas las medidas de prevención necesarias para garantizar la máxima seguridad para todas y todos y con aún más ganas de disfrutar de las actividades y volver a vernos", anunciaban en su cuenta de Facebook. Los que han mantenido la actividad todos este tiempo son los pisos tutelados, donde residen 54 personas.