Título: Pregaria.
Cantante: María José Hernández.
Letra:
Árbol que nunca floreces
eleva al cielo tus ramas,
haz que derrame sus lágrimas
sobre esta tierra quebrada.
Viento que hielas las almas
y prendes los corazones,
trenza conmigo una danza
llena de antiguas canciones.
Quién pudiera, quién pudiera
ser alba sembrada de flores,
madrugada incandescente,
letanía de colores.
Cierzo que arrastra las penas
ésas que anidan en ti,
quién pudiera, quién pudiera
ser lluvia serena de abril.
Monte que guardas altivo
a que te hiele la noche,
viste tu cumbre de espejos
para que el sol se derroche.
Alba que nunca amanece,
sombra que todo lo esconde,
regálame un nuevo día
lleno de luz y de colores.
Quién pudiera, quién pudiera
ser noche cuajada de estrellas,
atardecer en el campo,
luna llena entre tinieblas.
Agua que enciende la vida,
fuego que mece el amor
quién fuera la primavera
de los almendros en flor.