históricamente, la tauromaquia ha contado con relevantes detractores. La primera muestra de desprecio hacia lo taurino que encontramos en nuestra historia se remonta al siglo XIII. Desde entonces, las corridas han sido criticadas en todas las épocas. Destacados juristas, escritores, pintores, filósofos, religiosos, políticos, periodistas e historiadores denunciaron en cada momento histórico la tauromaquia, considerándola como una barbarie que debe ser cuestionada, combatida y, en último extremo, erradicada. Además, desde muy antiguo, uno de los fundamentos del pensamiento antitaurino español se centra en denunciar que el sufrimiento animal jamás puede ser objeto de entretenimiento o diversión. Juan Ignacio Codina