Hace más de 20 años inició la lucha por la defensa del río Atoyac, que atraviesa los estados de Puebla y Tlaxcala, a raíz de grupos parroquiales que promovieron diversas formas de organización comunitaria. La gente comenzó a entender sus problemas y buscar soluciones.
“Se realizaron varias reuniones, la gente se empezó a entusiasmar e hicieron lo que llamamos semanas sociales: grupos que empezaron a preguntarse por los problemas concretos de las comunidades. Poco a poco fuimos investigando y nos dimos cuenta de que muchas problemáticas eran causadas por la contaminación del río”, nos contó David López Santos, que ha formado parte de la lucha y participó activamente en la narración de la misma, trabajo materializado en el episodio 7 de Periodismo de lo Posible.
En 2001 antepusieron una queja ante la Comisión Nacional de Derecho Humanos por la omisión y complicidad de las autoridades relacionadas con la contaminación del río y sus consecuencias. El gobierno, cuenta David, se rehusaba a aceptar la relación entre el daño ambiental y los daños a la salud de la población que habita el territorio de la cuenca.
En 2008 un grupo formado principalmente por mujeres tomó la batuta e inició una caravana por la defensa del agua. Con pancartas y perifoneo gritaron cómo el río que les daba vida, ahora les envenenaba. En 2017 la CNDH les dio la razón; David lo condensa en una frase.
“Después de 6 años de gestión, en 2017 la CNDH emite un veredicto: la gente tenía razón”.
El ánimo en la gente renació y nuevos aires de lucha y de victoria comenzaron a rondar las aguas del río Atoyac.
Esta historia fue narrada por la Coordinadora por un Atoyac con vida y Centro Fray Julián Garcés, organizaciones fundamentales para la lucha. Está disponible en el portal periodismodeloposible.com, que alberga también el trabajo realizado por más de un año por distintas organizaciones para contar Historias desde los Territorios.