La 'fiebre del oro' llegó al norte de Sonora, a un territorio compuesto por las tierras ejidales llamadas "El Bajío". Hace más de 13 años, una empresa minera se instaló de manera ilegal y extrajo, por 3 años, casi 7 toneladas de oro, dinamitando las capas de la tierra, modificando el medio ambiente y consumiendo la vida poco a poco.
En el año 2013 la empresa fue desalojada luego de que las y los ejidatarios le hicieron frente y, en el 2014, se le ordenó a la mina devolver el oro. Con ello, la violencia se hizo patente en la comunidad; hubo amenazas, secuestros y asesinatos.
A pesar del dolor, este año la gente de El Bajío observa con esperanza el retorno de los animales al territorio: proliferan los murciélagos, venados, coyotes y muchos más; es una visión del futuro ante su triunfo más reciente:
El 30 de agosto de 2023 la comunidad ejidal recibió la buena nueva de que su hogar será convertido en un área protegida, lo que impedirá el retorno de otra mina por lo menos durante los próximos 15 años.
Esta es la historia de cómo 67 personas defienden la vida en el desierto ante la codicia del capital.
Fotografías: Beto Paredes 2023