es posible querer a alguien sin desearlo, pero esto suele ocurrir debido a razones externas, como la presión social, la admiración por las habilidades o la apariencia de la persona, o la necesidad de tener su apoyo y amistad. La persona podría sentir conflictos internos, ya que no desearía tener una relación con ese individuo, pero no podría evitar sentirse atraída o enamorado de él.