Vamos a reconocerlo: mentir es todo un arte. No puede mentir cualquiera, para ello hay que valer, tener ciertas “habilidades”, ausencia de escrúpulos, poseer distintas caras… Lo dicho, no vale cualquiera. Y para más INRI existen diferentes maneras de mentir.
Digo esto porque hay muchas personas que pretenden engañarnos tomándonos por tontos, utilizando el lenguaje de una manera ladina. Se puede mentir también, ocultando la verdad, utilizando eufemismos para describirla, diciendo medias verdades, falseando o silenciando los hechos, utilizando ambigüedades o diciendo literalmente la verdad con intención de engañar.