Cerrar un ciclo emocional es complejo para casi todos las personas. En muchas ocasiones, la mente queda atrapada en un ciclo que, en realidad, ya ha llegado a su fin. El resultado es que no es posible avanzar, ni tampoco disfrutar del presente, porque la mente y la energía están puestas en el pasado. Es importante dejar ir, para evitar sufrimiento y dolor.