Ojo por ojo y el mundo acabará ciego, dijo Gandhi. ¿Justifica el asesinato de inocentes, la respuesta contra otros inocentes?
Con las retinas impactadas por la brutalidad de Hamás en los atentados contra Israel, el mundo se ha alineado justificando las atrocidades de ese país en Gaza: Estado de Sitio, aislamiento, bombardeos indiscriminados... Todo eso está tipificado como crímenes de guerra, pero nadie muestra contundencia para frenar esta espiral de violencia.
Estamos asistiendo en directo a un genocidio, tras la excusa de la legítima defensa. Estamos asistiendo a un proceso de colonización. Y lo peor de todo es que, allí donde creiamos que había consensos, estamos asistiendo a la utilización política de las víctimas para justificarlo todo. No. No es lo mismo la justicia, que la venganza.
Los terroristas de Hamás utilizan a sus muertos para justificar terrorismo, asesinato y atrocidades, mientras Netanyahu hace lo mismo para justificar el asedio de una ciudad en la que viven encerrados ancianos mujeres y niños.
El planeta mira para otro lado con pocas excepciones. Porque en efecto, Ojo por ojo y el mundo ha terminado ciego.
Learn more about your ad choices. Visit megaphone.fm/adchoices