La canción verdadera

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By Radio Nacional ArgentinaSociety & CultureMusic
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La canción verdadera episodes

  • Los pasos en falso del caso Santiago Maldonado


    A horas de que un cuerpo, aún no identificado, haya sido encontrado a pocos metros del epicentro de los incidentes en donde Santiago Maldonado fue visto por última vez, Eduardo Anguita hace un repaso de las idas y vueltas que tuvo el caso de la desaparición del joven tatutador en apenas 80 días.
    11 min
  • Las banderas españolas
    Desde España, Eduardo Anguita analiza las condiciones políticas, económicas y sociales que precipitaron el proceso independentista catalán, cuyos resultados aún no están del todo claros.
    11 min
  • El Congreso que viene


    A dos semanas del comicio, Eduardo Anguita deja de lado las especulaciones puramente electorales y analiza cómo se conformará el Congreso de la Nación a partir del próximo 10 de diciembre y qué proyectos de ley discutirá.
    12 min
  • Deuda y derivados financieros


    ¿Ajuste o deuda? Eduardo Anguita repasa la dicotomía que afronta el gobierno de Mauricio Macri, el cual no aplicó las recetas clásicas de un ajuste neoliberal, pero a cambio tomó deuda a niveles inéditos.
    11 min
  • Qué pasó en las PASO


    Diez días después de la PASO, Eduardo Anguita hace un análisis en frío de los datos y el panorama que arrojaron las primarias abiertas, de cara a la elección general de octubre.
    10 min
  • Un desaparecido en tierra mapuche


    Por Eduardo Anguita

    Pablo Noceti es el jefe de Gabinete de la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich. El lunes 31 de julio dio una entrevista a Radio Nacional Esquel en la que advertía, de modo temerario, que la Gendarmería iba a ingresar a la estancia Leleque para terminar con las actividades delictivas de la Resistencia Ancestral Mapuche. Noceti fue defensor de militares acusados por la desaparición forzada de personas. Este dato es necesario porque al día siguiente, el martes 1 de agosto, bajo la supervisión de Noceti, los gendarmes ingresaron a las improvisadas casitas que tienen el grupo de mapuches que están en la estancia Leleque y destruyeron todo. Incluso, quemaron los juguetes de los pibes. Algunos medios hablan de resistencia o de enfrentamientos, cuando lo que hubo fue un desalojo violento, con tiros y golpes, que provocaron una huida por parte de quienes estaban allí. Un joven mochilero, Santiago Maldonado, que había llegado a esa comunidad el día anterior, hasta el momento de escribir estas líneas está desaparecido. Los testigos, que cruzaron el río cercano al lugar donde residían, aseguran que Maldonado no cruzó el río y que fue violentamente detenido por los gendarmes. Es más, aseguran que lo ingresaron a una de las dos camionetas de Gendarmería.

    La desaparición de Maldonado conmueve a una sociedad que todavía no puede digerir muchos de los conflictos argentinos. Desde los ancestrales, relacionados con la represión violenta a los mapuches durante la campaña de Julio Argentino Roca en 1879 hasta la entrega de la Patagonia a multimillonarios extranjeros como los hermanos Carlo y Luciano Benetton, dueños precisamente de la estancia Leleque y de un millón de hectáreas en el sur argentino.
    Por orden de prioridades, ante todo la vida de Maldonado. El secretario de Seguridad Gerardo Millman dijo a radio Telam que los mapuches y la familia de Maldonado no colaboran con la investigación. Sin embargo, la familia de Maldonado ante el juez de Esquel Guido Otranto, donde se tramita la desaparición forzada de Santiago, pidió el peritaje de las dos camionetas. Ambas fueron lavadas. Además, un perro adiestrado que olió ropa de Maldonado se quedó en el territorio de la comunidad y no fue hacia otras direcciones.

    Se alzan voces de todos lados para que aparezca Santiago. La ministra Bullrich deberá responder ante la Justicia y ante la sociedad de por qué su jefe de Gabinete estuvo al frente de este operativo en una semana electoral. Cabe recordar que esta pequeña comunidad tiene como líder a Facundo Jones Huala, un joven mapuche que se rebela ante la legislación que le da legitimidad a la multinacional Benetton como dueña de las tierras. Jones Huala, de 31 años, es requerido por la Justicia de Chile desde hace dos años por supuestos delitos contra la propiedad del otro lado de la cordillera. Hace dos años, el juez Guido Otranto desestimó el pedido chileno porque una de las pruebas que lo incriminaban había sido recabada a través de apremios ilegales. Por eso no dio la extradición. Sin embargo, a fines de junio, apenas después del encuentro entre los presidentes Michelle Bachelet y Mauricio Macri, Jones Huala fue detenido y está en la unidad 14 del servicio penitenciario de Chubut a la espera del nuevo juicio de extradición.
    Jones Huala reclama las tierras y llama a la resistencia violenta. De allí a que, como dicen ya algunos medios, haya una guerrilla mapuche, hay un abismo. La manipulación de la información de actualidad requiere de una mirada retrospectiva. Es la única manera de sondear un camino de respeto a las comunidades originarias y de entender que este conflicto de intereses tiene a un grupo muy vulnerado de un lado y a una multinacional poderosa del otro.
    10 min
  • Estado de situación del continente americano


    Eduardo Anguita repasa los agitados presentes de Estados Unidos, Venezuela y Brasil, tres enclaves fundamentales de la región. Las vaivenes de la gestión de Trump en Estados Unidos y la designación de John Kelly. La polémica  Asamblea Constituyente en Venezuela, sin candidatos opositores. El futuro próximo de Temer en Brasil, con nula aceptación de la población.
    9 min
  • Elecciones, lo urgente y lo importante


    Por Eduardo Anguita

    Primero, el poroteo. Los pronósticos, los pálpitos y algunas encuestas. La agenda periodística mira la provincia de Buenos Aires, donde, a menos de tres semanas, todos auguran una buena performance de Cristina Fernández de Kirchner. Las mediciones le asignan un voto duro que oscila entre 32 y 36%. Algo acorde con los votos obtenidos por Aníbal Fernández en octubre de 2015, que fueron del 35,15%. Respecto del Frente Renovador, las expectativas más favorables están alrededor de lo obtenido por Felipe Solá en aquella oportunidad, algo menos del 20%. El problema lo tiene el oficialismo, ya que Cambiemos dio el gran batacazo con María Eugenia Vidal, arañando el 40% y ahora los analistas proyectan un 30%. La aparición de Florencio Randazzo no debería ser el factor de la supuesta mudanza de votos del oficialismo. Antes bien, las especulaciones llevaban a pensar que los votos al ex ministro de Cristina, podían provenir del ex Frente Para la Victoria antes que del oficialismo. Hasta ahora, lo que puede asegurarse de estas PASO es que apenas son una encuesta a expensas del Estado de lo que pueda suceder en octubre. No hay competencia interna que pueda alterar la performance de las fuerzas o espacios políticos que se disputan los tres senadores nacionales, los 35 diputados nacionales, los 46 diputados y 23 senadores provinciales además de los cargos a concejales de los 135 municipios.

    Lejos de hacer predicciones, este cronista sólo quiere confirmar que el kirchnerismo está fuerte en los distritos donde la pobreza y la pérdida de empleo es más dramática. Es decir, el voto puede mudar de un sector político a otro debido a las penurias de la población. La campaña de Cristina está sentada en las tarifas, la pérdida de empleos, los comedores comunitarios y otras tantas calamidades. Las encuestas pusieron, por primera vez en muchos años, estos temas por encima de la inseguridad. El oficialismo, en cambio, sacude con la corrupción de la década pasada, como si eso pudiera estar por delante de los eventuales logros de la gestión.

    Entonces, el primer tema de análisis, donde el resultadismo de los medios y los políticos argentinos pone la mira es quién va a ganar. No es novedad, el show electoral tiene los componentes de la comedia y una parte de los votantes son influenciados por esto.

    La pregunta es, desde esta mirada rudimentaria de la política, ¿el oficialismo tiene por delante un fracaso político dado que podría hacer una mala elección en el distrito bonaerense, donde se concentra el 40% de los votos? La respuesta es aventurada, ya que hasta el momento son todos ejercicios de simulación. Sin embargo, en Cambiemos están prendidas las alarmas. Les cuesta creer que una alta imagen de María Eugenia Vidal sea compatible con una pérdida de 10 puntos en los comicios. En realidad, les cuesta entender que la situación para amplios sectores es un espanto. El gobierno pasó de los prometidos brotes verdes a las alertas rojas en los indicadores sociales. Y la fórmula de campaña es el timbreo y las selfies. Jaime Durán Barba lo dijo sin vueltas en dos definiciones tremendas. Definición uno: los votantes de Cristina son los marginales y los que tienen trabajo informal. Definición dos: no hablemos de economía. Desde ya, cualquier estudiante secundario puede constatar que son una contradicción en los términos.

    Sin perjuicio de lo anterior, no todas son debilidades en el oficialista Cambiemos. Ni mucho menos, todas fortalezas en Unidad Ciudadana. En primer lugar porque el interés que despiertan estas elecciones es bajísimo. Unos y otros deberían tomar nota de que el laboratorio de los candidatos y la retórica utilizada están lejos de la agenda del día a día de los ciudadanos. Es probable que una campaña racional, con propuestas legislativas, esté más cerca de sembrar en el desierto que de sumar voluntades. En algún sentido,
    9 min
  • ARSAT, el cielo por asalto


    Por Eduardo Anguita

    La noticia salió al aire como quien impulsa un cohete hacia la estratósfera. El domingo 16 por la noche, en un programa de C5N, se dijo que el gobierno había decidido privatizar ARSAT. Según el zócalo del programa de Roberto Navarro, se llevaba a cabo “la primera privatización de Macri”. Una carta de intención de la estatal ARSAT (Argentina Satelital, 100% de las acciones en manos del Estado nacional) con la empresa estadounidense Hughes, firmado el pasado 29 de junio, según el programa El Destape, se convertía en el primer paso para privatizar la explotación de los satélites geoestacionarios argentinos. El martes, ARSAT, a través de un comunicado difundido por la agencia Télam, afirmaba que la carta de intención le otorga a Hughes el 51% de la empresa Newco, destinada precisamente a la fabricación y explotación del ARSAT-3. El 49% restante quedaría en manos de la estatal ARSAT. El comunicado agregaba que “nuestras misiones satelitales no pueden seguir financiándose en un 100% con los impuestos de los argentinos”. En verdad, una frase muy poco afortunada que lejos de aclarar, oscurece la idea de cómo pueden obtenerse beneficios de la explotación de un satélite geoestacionario destinado a brindar servicios de datos para soportes tales como televisión, telefonía e internet. Un satélite como el mencionado -sea privado, estatal o mixto- es capaz de recibir señales desde ciertas antenas transmisoras y enviarlos en una determinada frecuencia a los dispositivos en cuestión, teléfonos, televisores, computadoras. Eso es un proceso muy complejo y sofisticado, que escapa al conocimiento de este cronista. Sin embargo, cualquiera sí puede entender dos cosas. La primera es que la ley de desarrollo satelital, votada por unanimidad en el Congreso en octubre de 2015, prohíbe expresamente la transferencia del 51% de las acciones clase A que el Estado tiene en ARSAT sin previa autorización de los dos tercios del Congreso. Lo segundo, más prosaico, es que las empresas que contratan satélites geoestacionarios pagan por ello. Y lo suficientemente bien como para que sea rentable, más allá de que la operación comercial esté en manos privadas o estatales.

    Por coincidencia, el Ministerio de Comunicaciones dejó de estar en manos de Oscar Aguad, de modo que tiene su portal desactivado y no brinda información oficial. A su vez, el portal de ARSAT, que está en la grilla de ese ministerio, tampoco brinda información oficial. En las radios y los portales, en consecuencia, se escuchan versiones de todo tipo y color. Varios hablan de que para privatizar una empresa pública es preciso una ley del Congreso.

    Un poquito de historia

    Los satélites geoestacionarios están a 36.000 kilómetros de distancia de la Tierra y sobre la franja del Ecuador. Dado que el espectro es finito, hay un organismo bajo la órbita de Naciones Unidas -la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT)- que establece qué países pueden aspirar a tener posiciones orbitales. Hace ya 20 años, la Argentina obtuvo las posiciones geoestacionarias 72 y 81 grados longitud oeste. Es decir, quedó una reserva en el espectro para que el Estado nacional pusiera en órbita y explotara esos satélites. En caso de no hacerlo, podía perder las posiciones y algún otro país sería beneficiario. En 2006, Néstor Kirchner creó Argentina Satelital (ARSAT) y asumió el desafío de construir los satélites y ocupar los espacios. Así, se logró en 2013 y 2015 poner el ARSAT-1 y el ARSAT-2 respectivamente en esas posiciones. A través de la construcción con una participación destacada de la empresa de tecnología INVAP (una SA cuyo capital accionario está en manos de la provincia de Río Negro que se autofinancia, y tiene sus laboratorios principales en Bariloche).

    En el mundo de los satélites los grandes jugadores son privados, aunque se alimentan también de las agencias estatales. Empresas como AT&T,
    7 min

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Las historias detrás de los intérpretes, los creadores y el contexto social de la canción en primera persona. Conduce: Víctor Heredia.