Golpeado por la crisis económica y, principalmente, por la hiperinflación, el radical Raúl Alfonsín decide adelantar las elecciones para mayo. El peronismo, por su parte, resolvería su liderazgo con una interna entre Carlos Saúl Menem y Antonio Cafiero. El riojano sería el ganador de esa compulsa y luego derrotaría fácilmente a Eduardo Angeloz, de la UCR.